Hoy existen soluciones de software libre adaptadas a diferentes contextos, para cualquier tarea o función que se pueda imaginar con una computadora.
La distribución BoliviaOS, por ejemplo, fue pensada para las necesidades locales bolivianas y vestida a los colores nacionales. Permite a una persona sin ningún conocimiento técnico instalar y utilizar una computadora personal. Otro ejemplo regional es el proyecto Runasimipi, que traduce software libre a varios idiomas originarios bolivianos, para que los pueblos puedan inscribir modernidad y futuro en su propia cultura. Al hacer esto, una comunidad de informáticos, lingüistas y ciudadanos construye todo un vocabulario técnico antes inexistente.
Difundir el software libre e invertir en éste, en Bolivia y en Latinoamérica, es fortalecer el acceso a un bien común de libre acceso, en vez de una dependencia tecnológica de intereses privados de multinacionales.